Según la Federación Española de Café, 22 millones de personas en España beben al menos una taza de café al día. Por lo tanto, en España se estima que cada persona consume unos 3,5kg de café al año, lo que supone un desperdicio de 150 millones de kg de restos, posos y cápsulas/filtros de café. Traducido a 2000 millones de toneladas de residuos provenientes del café desechados en todo el mundo. ¿Sorprendid@?

Cambiando tus hábitos puedes reducir tu huella de carbono… ¿Te animas?

cafe zero waste

Consejos para beber café sin residuos

A la hora de la compra

Intenta comprar café de comercio justo, para asegurarte que ya que tiene que viajar tantísimos kilómetros para llegar a tu taza, respete el medio ambiente y sea respetuoso con las personas que lo recolectan.

En el caso que el café de comercio justo se te escape de presupuesto, intenta fijarte en el packaging de los que tengas a tu disposición en el supermercado para ver cuál de ellos ha sido tostado y empaquetado más cerca de ti, así al menos restas unos cuantos quilómetros de transporte.

Otra opción podría ser dirigirte a una de las tiendas a granel de tu ciudad para ver si tienen café en grano y así, además, reducir el envase llevando el tuyo propio.

cafe a granel

A la hora de prepararlo en casa

Existen muchísimas formas de preparar café en casa pero la que sin duda debes borrar de tu mente si buscas realizar un café cero residuo son… las cápsulas de café. ¡Hasta su creador, John Sylvan, se lamenta de haberlas inventado y que además, no sean reciclables (CBC, 2015). Sean del material que sean, son un residuo que podría evitarse utilizando otras técnicas de preparación del café como la cafetera italiana, la cafetera Espresso, la cafetera de goteo, la cafetera americana, la cafetera de embolo (cafeteras de prensa francesa), entre otras.

Algunas de ellas necesitan filtros, asegúrate que el filtro es compostable y así, se convertirán en compost.

evita el café para llevar

El café fuera de casa

En los últimos tiempos, nos han mal acostumbrado a ir por la calle con alguna bebida en mano y, en la mayoría de sus casos, esa bebida es café. ¿Qué manía es esa de ir por la calle con un café pasando frío y/o calor pudiéndolo disfrutar en una taza sentada en una terraza, un banco o un parque?

¡Tómate el café en el bar!

Nuestros padres y abuelos lo hacían así, se iban al bar a tomar café, hablaban con los vecinos del tiempo y de la vida. ¿Beneficios? El café está riquísimo, reduces tu impacto ambiental y socializas. Lo único que tienes que hacer es levantarte 15 minutos antes.

El Take away solo con tu taza reutilizable

Y en el caso de que tengas mucha prisa y tengas que optar por llevarte el café, recuerda lo que te comentamos en el pasado artículo 10 tips para reducir el plástico en tu vida sobre los TOP4 que siempre tenías que llevar contigo y entre ellos: tu taza de café reutilizable.

¿Sabías que el 99,75% de los vasos de café no se recicla, sean de plástico o compostables? (BBC News, 2018) De ti depende evitarlo…

café en el bar

Utiliza los posos del café

Ser más sostenible en tu día a día solo depende de ti y como te hemos comentado en numerosas ocasiones para Phenix “La basura de un hombre es el tesoro de otro”, aprende a aprovechar al máximo todo lo que te rodea.

Elimina los malos olores con los posos del café

¿Las tuberías huelen mal? ¿La nevera desprende un olor desagradable? Guarda los posos del café de la mañana y sigue leyendo…

Para eliminar el mal olor de las tuberías:

Calienta agua en una olla, espera que hierva y de mientras, vierte los posos sobre el fregadero y añade el agua caliente. Esa mezcla actuará como un desinfectante natural, que eliminará los posibles restos de comida. Hazlo una vez por semana y te asegurarás que tus tuberías están en buen estado y, por supuesto, el olor desagradable desaparecerá.

Para quitar el desagradable olor de la nevera

Pon los restos del café en un tarro y sin taparlo, mételo en la nevera. Él solito se encargará de absorber los malos olores y además, cuando abras la nevera disfrutarás de un ligero aroma a café.

¿Has estado limpiando pescado, cortado una cebolla o un ajo y tus manos desprenden un olor fastidioso? Coge los posos del café y úsalos como si estuvieras lavándote las manos con jabón. Cuando acabes, a parte de unas manos finas y sedosas, ese olor fastidioso habrá desaparecido.

Utiliza los posos de café como exfoliante corporal y facial

Tienes varias opciones según el resultado que desees, pero la más sencilla es mezclar los posos del café con tu jabón (facial o corporal) y aplicarlo en tu piel con movimientos circulares y aclarar. ¡Te sorprenderá la textura que tendrá tu piel luego!

Los expertos afirman que además, el café también actúa como anticelulítico y no debe extrañarnos, ya que numerosos cosméticos creados para combatir la celulitis incorporan cafeína en sus ingredientes.  ¿Te animas?

café como exfoliante

Usa los restos del café como abono natural

Aplicar los restos del café en la tierra de tus plantas enriquecerá la tierra, mejorará el drenaje y retendrá la humedad de las mismas. ¡Eso sí! No apliques las sobras del café calientes y húmedas, déjalas secar -si puedes, al sol- y almacénalas en un recipiente hermético hasta que las apliques.

Los restos del café también sirven para limpiar

¿Tu sartén no es antiadherente y se te han quedado pegados los alimentos? Los posos del café presentan propiedades abrasivas que te ayudarán a eliminarlos y dejar tu sartén perfecta. De la misma manera, con tus demás utensilios de cocina.

posos cafe

Los residuos del café como repelente de insectos

El olor del café ahuyenta a los insectos, especialmente a los mosquitos. Si tienes plantas en tu balcón, pon los restos de café en las macetas y, a parte de ser un abono natural como te comentábamos antes, también espantará a los mosquitos. ¡Ah! Y si tienes gatos… te asegurarás que no escarben en tus macetas y te lo dejen todo perdido.

También puedes dejarlos secar y quemarlos -como si de incienso se tratara- en un recipiente apto y cuando haya prendido, apagarlo y el humo hará el resto.

¿Qué otra utilización le das tú a los residuos del café? ¡Sorpréndenos!